El rey Midas era tan ambicioso que, a pesar de tener mucho, deseaba siempre más. Un día se le apareció un duende y le concedió el don de transformar en oro todo lo que tocara.
El rey, eufórico, empezó a tocar trozos de carbón que al instante se convirtieron en oro. Gozaba con su poder. Por puro placer transformaba los objetos y llenaba su palacio de riquezas.
Mandó que le sirvieran un suculento banquete de acuerdo con su poderío y empezó a comer. Pero como a su contacto todo se transformaba, también los manjares se convirtieron en oro puro.
Para distraerse decidió dar un paseo a caballo. Pero su hermoso corcel se convirtió en dorado metal. El rey Midas estaba furioso. No podía comer, no podía disfrutar porque todo se convertía en oro. Entonces apareció el duendecillo y a ruegos del soberano le quitó el don que le había concedido.
@felipe.dc77 Descubre la fascinante historia del Rey Midas en este minicuento que nos recuerda que no todo lo que brilla es oro y que la verdadera riqueza reside en los detalles más sencillos de la vida, una narración breve pero cargada de una lección eterna sobre la ambición y sus consecuencias que te hará reflexionar desde el primer segundo hasta el final. #ReyMidas #CuentosBreves #FelipeDC #Reflexion #MitologiaClasica
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